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Author Topic: MARTE Y LOS DESEOS DE SEPARACIÓN  (Read 916 times)
Gonzalo
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« on: Nov 26, 2011, 07:23 AM »

Hola Marisol, Jacqueline, Andrea, Gisselle, Marion, Salomé, David, Genoveva, y Cristina …

A propósito del arquetipo de Marte del que estuvimos hablando por segunda vez el martes pasado, aquí estoy poniendo un link a un artículo, o más bien la transcripción de una conferencia que Jeffrey Wolf Green dio sobre la relación de Plutón con Marte:

http://schoolofevolutionaryastrology.com/school/espanol/marte-y-pluton

Es muy bueno, les recomiendo que lo lean.

También quiero agregar algunas cosas …. y otro ejemplo …. como ya hablamos, el arquetipo de Marte, la Casa I, y Aries, manifiesta deseos que existen en el Alma (Plutón …. Escorpio, la Casa VIII), de maneras mediante las cuales el individuo puede darse cuenta conscientemente de estos deseos (Marte), es decir, estos deseos pueden pasar del subconsciente (Plutón) a la conciencia consciente o ego (la Luna, Cáncer, la Casa IV), a través de Marte, Aries, la Casa I. Esto obviamente entendiendo que la mayoría de las personas no son conscientes de la totalidad de sus propios deseos, es decir, la mayoría de las personas viven en un estado de relativa inconsciencia. Como ya saben, Plutón representa al Alma, la conciencia individual en su viaje evolutivo a lo largo de muchas vidas. Plutón, Escorpio, se correlacionan con el principio de la evolución, y la evolución del Alma. La evolución del Alma se produce a través de la dinámica del deseo, que permite que el Alma agote progresivamente sus deseos de separación, hasta que el deseo de retornar a la Fuente sea el único deseo que existe en la conciencia. Esta dinámica del deseo, basada en la naturaleza dual de los deseos del Alma, se correlaciona con Plutón. En la carta natal, la posición de Plutón por Casa y Signo, va a reflejar la naturaleza de los deseos fundamentales que esa Alma ha tenido en el pasado (todas las vidas pasadas que han determinado la necesidad de presente encarnación), y la naturaleza de las dinámicas emocionales y psicológicas  de fondo que esos deseos han creado en el pasado.

Estos deseos y dinámicas fundamentales del pasado evolutivo del Alma determinan las tendencias latentes con las que individuo nace en la vida actual. La evolución se produce en la interface del pasado con el futuro, que tiene lugar en el tiempo presente, momento a momento. En cada momento experimentamos la limitación proveniente del pasado, aquello que ya hemos sido, o experimentado, y al mismo tiempo la posibilidad de ser o de experimentar de formas nuevas, que conducen hacia el futuro evolutivo individual. Esta tensión refleja en este nivel el deseo de separarse (intentar conservar el pasado), y el deseo de retornar a la Fuente (abrazar lo desconocido). Momento a momento, cada uno de nosotros toma decisiones (Escorpio) en esto: tratar de colaborar con el propósito evolutivo de nuestra propia Alma, o bien resistir el impulso evolutivo y aferrase a lo conocido. En la carta natal individual, la intención evolutiva está simbolizada por el punto de polaridad de Plutón (a 180° de Plutón, ie. en la oposición exacta, y por lo tanto, en la Casa y Signo opuestos). Momento a momento, el Alma decide entre el pasado (Plutón) o el futuro (punto de polaridad de Plutón). El resultado acumulado de estas decisiones, a lo largo de muchas vidas,  está reflejado en primer lugar en la misma posición natal de Plutón. Plutón, Escorpio, la casa VIII se correlacionan también con lo que se llama ‘karma’, esto es, las consecuencias adecuadas y proporcionales de acciones pasadas. De esta forma, la naturaleza de deseos existentes en el Alma provenientes del pasado, se traducen en deseos y dinámicas hacia los cuales el individuo gravita de forma generalmente inconsciente (Plutón), y crean la necesidad o lo que se denomina ‘compulsión a la repetición’, por la cual la mayoría de las personas experimentan en distintos momentos de sus vidas la manifestación y la repetición de patrones emocionales y psicológicos que tienen una naturaleza y una intensidad que va más allá de las posibilidades de control racional por parte del individuo, y que revelan los deseos y dinámicas que son el fundamento subconsciente sobre el cual se ha levantado la personalidad, el ego, y que determinan la totalidad de la realidad que cada Alma ha creado para sí misma, independientemente de las pretensiones egocéntricas. A fin de efectuar esta metamorfosis, Plutón, el Alma, establece una relación con algo que represente aquello que el Alma sienta que en sí misma no posee, y a través de la intensidad y concentración en esta relación que representa potencial metamórfico, se producirá un efecto de osmosis, a través del cual Plutón, el Alma, tomará hacia dentro, mediante la osmosis, el ‘poder’ de ese símbolo de poder metamórfico. El símbolo puede ser cualquier cosa que el Alma desee incorporar o devenir, un sistema de conocimiento-la AE por ejemplo- otra persona, la propia Alma, Dios, lo oculto, el mal, etc., que el Alma perciba que posee o representa algo, una fuente de poder, que interiormente siente no posee, y que desea poseer. Debido a que se trata de dinámicas fundamentales que definen el sentido más profundo de seguridad emocional y psicológica, Plutón se correlaciona con la naturaleza de los temores, miedos irracionales, fobias y todo tipo de compulsiones y obsesiones.

Marte por su parte refleja la forma en que esta naturaleza de deseos se manifestará externamente, de maneras que permitan que estos deseos que existen en el Alma se integren mediante la apercepción consciente, en la identidad que el Alma está creando para sí misma, la personalidad o ego. Es de la forma representada por el arquetipo de Marte en la carta natal, que los deseos emanados de Plutón, el Alma, permitirán y manifestarán la interface del pasado y el futuro evolutivos, y de los deseos duales del Alma, a fin de que el Alma pueda decidir conscientemente entre conservar el pasado, o abrazar el futuro. Por supuesto que esto puede ocurrir de formas muy distintas, dependiendo del grado de colaboración con el propósito o intención evolutiva, versus resistir esa intención por el temor a lo desconocido.

El ejemplo anterior que vimos era con Plutón en la Casa I, y Marte en la Casa X. Supongamos ahora que PLUTÓN ESTÁ EN LA CASA II, Y QUE MARTE ESTÁ EN LA CASA III. Considerando sólo estos símbolos simplificados (sin tomar en cuenta los demás símbolos de la carta natal, que sería necesario analizar para una interpretación precisa de los símbolos aplicable a una persona real), podríamos ver que a lo largo de muchas vidas, el individuo ha tenido deseos fundamentales de retraerse de las circunstancias externas a fin de encontrar interiormente su propio sentido de valor, y los recursos de que dispone para sobrevivir. El Alma ha estado creando un foco profundamente interiorizado de relación del individuo consigo mismo. A través de esta auto-relación, el individuo ha deseado descubrir interiormente recursos que le permitan enfrentar el desafío de la supervivencia, encontrar y desarrollar su competencia para sobrevivir, y auto-sostenerse de formas totalmente independientes, auto-suficientes. La Casa II, Tauro, y el lado interno de Venus se correlacionan con la auto-confianza. Las capacidades así descubiertas y actualizadas pueden ser de muchos tipos distintos, materiales, intelectuales, emocionales, espirituales, y en este proceso han adquirido mucho significado debido a la función que han cumplido de permitir sobrevivir (el instinto de supervivencia está establecido a nivel biológico en la especie humana, así como en todos los organismos vivos, y es un motor fundamental de la evolución).

De esta forma, esta dinámica se ha constituido en la base sobre la cual el individuo se valora a sí mismo, da significado a su vida, y a la vida en general, incluyendo a otras personas que comparten los mismos valores. El Alma de esta forma interiorizada, ha creado una limitación en la cual el individuo se relaciona sólo con una porción limitada de la realidad general-aquella parte de la realidad definida por la asignación subjetiva de significado y valor, en la cual el individuo se siente seguro -y por lo tanto, genera un grado relativo de aislamiento respecto a la totalidad de las fuerzas que actúan en su entorno (el punto de polaridad de Plutón, en la Casa VIII). El karma del sapo en el pozo.

El punto de polaridad de Plutón en la Casa VIII demandará que en momentos clave a lo largo de la vida del individuo se produzcan intensas confrontaciones internas y externas (Casa VIII, la Casa natural de Escorpio en el Zodíaco) en las cuales el individuo se vea expuesto a fuerzas mayores (Casa VIII) más allá de la seguridad limitada en la que se siente seguro, a fin de que pueda existir una evolución y una metamorfosis de las limitaciones existentes. La razón de que esto ocurra se basa en el principio mismo de la evolución. También se basa en que no es suficiente que el individuo posea recursos interiores, sino que además es necesario que el individuo se abra hacia estas fuerzas externas a fin de que estos recursos y capacidades interiores sean aplicados y se unan con fuerzas fuera del self, a nivel personal, social, etc. A la vez, esto permitirá las experiencias necesarias que promuevan la evolución y metamorfosis de las asociaciones de valor pre-existentes (… al descubrir que hay mucho más afuera, que dentro de la porción limitada de realidad que identificaba desde el fondo del pozo). El punto de polaridad de Plutón en la Casa VIII demanda un desplazamiento de la conciencia desde el self hacia algo mayor que el self (Casa VIII), que es al mismo tiempo un desplazamiento de la confianza-desde la auto-confianza, a la confianza en fuerzas mayores.

Con Plutón en la Casa II, y Marte en la Casa III, existen muchas distintas posibilidades. El individuo ha descubierto y asociado a sus recursos internos la función intelectual (Casa III), ie. el pensamiento lineal, la proyección hacia el entorno a fin de recolectar información y formas de conocimiento sobre la realidad en general. En muchos casos, el individuo estará recolectando información, y creando formas de comunicación (Casa III) en las cuales intentará aplicar a la realidad exterior sus asociaciones pre-existentes de significado, y sus formas pre-existentes de pensar. Esto sería manifestación de resistencia a la intención evolutiva representada por el punto de polaridad de Plutón en la Casa VIII. Si en cambio el Alma ha estado colaborando en algún grado con la intención evolutiva en vidas pasadas, Marte en la Casa III podría estar reflejando que el individuo ha creado una relativa apertura a la consideración de otros puntos de vista, y que de esta forma el individuo ha estado expandiendo su horizonte de conciencia de formas intelectuales, a través de la comunicación con otras personas, en las cuales está de alguna manera aplicando sus fuerzas internas a una realidad exterior. Las formas de comunicación y las formas de pensamiento tendrán fuerza, porque se basarán en formas que han sido elaboradas interiormente y que están investidas por los deseos del Alma y asociadas al instinto de supervivencia. A la vez, estas formas y orientaciones intelectuales pre-existentes están llamadas a evolucionar, de acuerdo a la intención evolutiva fundamental reflejada en el punto de polaridad de Plutón.

Esta intención evolutiva ha hecho necesaria una diversificación de perspectivas (Casa III, la Casa de Géminis). Al mismo tiempo, el individuo ha nacido- debido a las asociaciones de seguridad subconscientes indicadas en el Plutón de la Casa II- con una orientación pre-existente a elaborar internamente el significado de la experiencia acumulada, a fin de establecer el valor de sus asociaciones subjetivas de significado, en vez de exponerse a las fuerzas que se encuentran más allá de su entorno controlado. Estos dos símbolos, Plutón en la Casa II, y Marte en la Casa III, se manifestarán de distintas formas dependiendo del nivel de resistencia a las intenciones evolutivas. El grado de resistencia no puede deducirse sólo de estos dos símbolos, sino que habrá ver otros símbolos de la carta natal antes de interpretar de forma específica que significan estos planetas en esa carta natal. Sí podemos saber, con Plutón en la Casa II, que ha existido, muy probablemente, una cierta resistencia a las intenciones  evolutivas, pero este grado de resistencia puede ser mayor o menor. Por sí misma la necesaria diversificación de perspectivas reflejada en Marte en la Casa III podrá en algunos casos ser fuente de problemas, porque el individuo puede tomar mucha información del entorno, la cual nunca le parecerá suficiente para satisfacer las necesidades de seguridad asociada a construcciones intelectuales (Plutón en la Casa II, Marte en la Casa III); o bien la diversificación continuada puede traducirse en una búsqueda poco consistente, que a la vez puede ser manifestación de los deseos de no modificar las formas de pensar anteriores, o bien, en algunos casos, una forma de alienación intelectual con la finalidad de evitar las dudas interiores sobre el propio valor, la propia competencia (Plutón en la Casa II, el arquetipo de Tauro, la Casa II, el lado interno de Venus, se correlacionan con lo que se llama ‘auto-estima’ …. La ‘auto-estima’ no resuelta es causa de que Plutón natal esté en la Casa II).  En definitiva, el individuo necesita expandirse intelectualmente en forma sostenida y persistente (Casa II) a través de aquellas vías que sean conducentes a sus intenciones evolutivas fundamentales, reflejadas en la carta natal, y no en otras direcciones. El individuo generará necesarias confrontaciones internas y externas, de naturaleza intelectual, a fin de crear la necesaria realización de las limitaciones pre-existentes.

Tratándose de Plutón, y Marte, estos símbolos se manifestarán también a nivel sexual. Veamos algunas manifestaciones en este nivel. Plutón en la Casa II refleja una naturaleza sexual que es naturalmente profunda e intensa. El arquetipo de la Casa II, Tauro, se correlaciona con el instinto de reproducir la especie. Plutón, Escorpio, se correlacionan con la totalidad del material genético, ADN y ARN que es traspasado por la madre y el padre y que define el ADN y ARN individual, el cual contiene a nivel biológico toda la información evolutiva del Alma individual. A través de la reproducción sexual se produce una diversificación del pool genético de la especie, lo cual permite una evolución de los sistemas inmunológicos para hacer frente a virus, bacterias, hongos, etc., en función de los deseos de supervivencia. Plutón en la Casa II refleja a un individuo que está internalizado y centrado en el cuerpo físico, y que muchas veces tendrá una orientación básica o primaria al acto sexual. En la mayoría de los casos, la actividad sexual regular es necesaria para que estos individuos puedan mantenerse estables emocionalmente. La necesaria liberación de la energía sexual les sirve para enraizarse y contactarse consigo mismos a nivel de las sensaciones corporales (Casa II, Tauro). Existe una intención evolutiva fundamental, la cual es conseguir auto-suficiencia en materia sexual (Plutón en la Casa II), lo cual debe ocurrir a través de la masturbación. Muchas veces existirá una orientación esencialmente masturbatoria al acto sexual, y una orientación a experimentar intensas sensaciones físicas. El punto de polaridad de Plutón en la Casa VIII demanda que el individuo evolucione desde la sexualidad primaria, centrada en el cuerpo a nivel de la sensación, a una sexualidad centrada en el Alma (Plutón, Escorpio) … lo cual obviamente implica un refinamiento alquímico de la naturaleza de deseo primaria, que permita percibir niveles más sutiles de la realidad, a nivel de las Almas, y de la emoción. Potencialmente,  en algunos casos, el punto de polaridad en la Casa VIII reflejará también a nivel sexual las dinámicas sexuales centradas en el Alma y basadas en la confianza, el compromiso, y la entrega (Casa VIII, Escorpio). En relación con este Plutón en la Casa II, Marte en la Casa III reflejará los deseos que han existido de investigar formas conocimiento e información de naturaleza sexual, y una diversificación en los tipos de intereses y atracciones sexuales que el individuo ha deseado vivir. Existirá una incesante curiosidad respecto al sexo, y el individuo buscará aprender todo lo que pueda sobre una variedad de técnicas, métodos, y rituales sexuales, y experimentarlos en sí mismo y con otras personas. El individuo puede buscar sobre-estimularse sexualmente a nivel físico, y sobre-estimular a su pareja. En muchos casos el pensamiento estará intensificado por el contenido y las imágenes sexuales, y creará potencialmente una intensa estimulación auto-erótica, que puede manifestarse como eyaculación precoz. Debido a que el arquetipo de Marte en la Casa III refleja deseos de aprendizaje a nivel intelectual-racional lineal (hemisferio izquierdo del cerebro), la mente estará creando pensamientos incesantes de todo tipo en los que el individuo se encuentra investido (Marte en la Casa III) que pueden impedir, en algunos casos, que el individuo se contacte plenamente con el acto sexual, lo cual puede llevarlo a buscar una intensidad creciente de la estimulación física, que le permita desconectar la cabeza, por así decirlo. El punto de polaridad de Plutón en la Casa VIII demanda que esta diversificación y búsqueda de conocimiento sexual se oriente al aprendizaje de los métodos y técnicas que permitan percibir y experimentar la sexualidad a nivel del Alma.

La interface entre estos tipos de deseos (reflejados en Plutón y su punto de polaridad) ha podido ocurrir y ocurrir actualmente de formas muy distintas en cada caso, dependiendo de la signatura general de la carta natal, que reflejen distintas respuestas posibles, y diversos grados de colaboración, o resistencia. En cada momento de su vida, en la experiencia subjetiva de devenir del individuo, experimentará la tensión entre las posibilidades evolutivas y la atracción del pasado, lo conocido, en formas como las antes descritas: en definitiva, manifestación de los deseos de separación, y el deseo de retornar a la Fuente del Alma. En cada momento, el individuo podrá abrazar unos y otros deseos en sus dinámicas intelectuales, y de comunicación, etc., y en todas sus asociaciones y dinámicas emocionales y psicológicas fundamentales (Plutón) asociadas a la función intelectual. Lo mismo a nivel sexual.

El darse cuenta consciente de la naturaleza de los deseos que el individuo está manifestando, provenientes de su Alma reflejados en este arquetipo, permitirá la evolución del Alma en todo nivel. Marte determina el curso evolutivo que el Alma individual, reflejo de los deseos duales que existen en el Alma. Marte es el ‘vértice activo de la evolución’.

Por favor, hagan las preguntas que quieran.

Dios las Bendiga,

Gonzalo
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cristina
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« Reply #1 on: Feb 05, 2012, 07:20 AM »


  Como se puede interpretar en una sinastria, la conjuncion del sol 19 de pisis,de una persona ,con

   el nodo sur 15 de pisis en casa 2,de otra persona?.    Gracias.
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Gonzalo
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« Reply #2 on: Feb 05, 2012, 11:17 AM »

Hola Cristina

Desde el punto de vista de la AE, no es posible interpretar ese símbolo en sinastría por sí mismo, sino que sólo es posible saber qué significa en realidad una vez que cada carta individual, la carta natal de cada una de las dos personas, ha sido interpretada en total, comenzando por el eje evolutivo principal de cada carta natal ... y luego mediante la sinastría entendiendo como se relaciona cada carta natal, y cada eje evolutivo, con la otra carta natal y el otro eje evolutivo  ... esta metodología es muy, muy precisa, y hay que seguirla paso a paso .... no es parte del Taller de Introducción que hicimos, pero sí es parte del Curso que haremos después, debido a que primero hay que entender bien como interpretar correctamente el eje evolutivo, Plutón, el Nodo Sur, el regente del Nodo Sur, el punto de polaridad de Plutón, el Nodo Norte, el regente del Nodo Norte, etc.

Que la Diosa te Bendiga,

Gonzalo
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Gonzalo
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« Reply #3 on: Feb 05, 2012, 11:49 AM »

Cristina .... aquí dejo también el link a una lista de que les hablé antes en que se aplica en detalle la metodología de la AE para el análisis de las relaciones ... esta lista contiene una cantidad tremenda de trabajo de increíble calidad de varios astrólogos evolutivos de la Escuela .... específicamente sobre la relación de John Lennon y Yoko Ono .... obviamente, comienza con el análisis de las dos cartas natales individuales, luego específicamente las 'necesidades esenciales' y la orientación de cada Alma a las relaciones ... luego viene el análisis de las cartas de sinastría ... y luego la carta compuesta .... este ejercicio refleja la riqueza y profundidad del paradigma evolutivo y la forma en que permite comprender la historia completa de la evolución de una relación entre dos Almas a lo largo  de muchas vidas, y las razones e intenciones evolutivas de la relación.

 http://schoolofevolutionaryastrology.com/forum/index.php/topic,459.0.html

Bendiciones,

Gonzalo
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